Desde el inicio de nuestra
gestión en el Consejo profesional, venimos batallando por algunas reformas de la
legislación tributaria, que doten de mayor equidad al sistema y mejoren sensiblemente la
calidad de vida de nuestros matriculados y de la comunidad en general.
Algunos de nuestros planteos han sido recogidos positivamente, como la derogación de la
tablita de Machinea, el incremento de los montos de deducciones personales, la elevación
del mínimo no imponible del impuesto sobre los bienes personales, o la anunciada voluntad
del Poder Ejecutivo de elevar las escalas del monotributo, recogiendo el proyecto de ley
impulsado por nuestro Consejo.
Nuestro repudio a la discriminación del trabajo profesional ejercido en forma
autónoma respecto del desarrollado en relación de dependencia, aún no ha sido
escuchado. Sostenemos que la contraprestación percibida como trabajador
autónomo no difiere, en su sustancia, del salario o sueldo que reciben quienes trabajan
en relación de dependencia. Es pacífica jurisprudencia que, tanto en un caso como en el
otro, esos ingresos revisten CARÁCTER ALIMENTARIO.
Además, el hecho de no ejercer su actividad como dependiente lo despoja de seguridades
mínimas tales como regularidad de ingresos, estabilidad laboral, vacaciones y licencias
pagas, seguros, protección ante enfermedades y accidentes entre otras.
En pos de la corrección de las distorsiones planteadas, nuestro Consejo propicia un
proyecto de ley a favor de su equiparación.
Hagamos saber nuestra voluntad a cada uno de los legisladores que nos representa de que el
proyecto sea tratado y aprobado.
Si está de acuerdo con el cambio, deje sus datos aquí:
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